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Habitantes de Guerrero confían más en "El Diablo" que en su Gobernadora, Evelyn Salgado

Las lluvias provocadas por el huracán John derivaron en el desbordamiento de la laguna conocida como “Espejo de los Dioses”, la cual mantiene las viviendas de unas 10 mil personas inundadas.

Ante el abandono y el olvido en el que les mantiene la gobernadora Evelyn Salgado, pobladores de Guerrero confían más en “El Diablo” que en la mandataria estatal.

De plano en el Municipio de Tixtla, cercano a Chilpancingo, donde la mitad de la comunidad permanece bajo el agua, los habitantes decidieron recurrir a sus tradiciones y entregarle una ofrenda a quien conocen como “El Amigo”, es decir, El Diablo, que seguir en espera de la ayuda del Gobierno del Estado.

Las lluvias provocadas por el huracán John derivaron en el desbordamiento de la laguna conocida como “Espejo de los Dioses”, la cual mantiene las viviendas de unas 10 mil personas inundadas.

El agua de la laguna está contaminada pues se mezcló con el contenido de las fosas sépticas de los domicilios.

Además, la inundación provocó la muerte de decenas de animales de granja, cuyos cuerpos se descomponen bajo las verdes aguas.

A lo largo de las calles se puede ver a decenas de sapos muertos, entre otra fauna nativa que no sobrevivió a la inundación.

Ante la falta de apoyo, las familias damnificadas viven temporalmente en casas de amigos y familiares, aunque la mayoría tuvo que recurrir a los campamentos y albergues instalados en plena calle.

Quince días después de la inundación, la Gobernadora Evelyn Salgado solo ha enviado tres bombas para extraer el agua de la inundación, las cuales son completamente insuficientes.

Son los campesinos quienes han logrado juntar cerca de 20 bombas, utilizadas normalmente en sus labores agrícolas, quienes con mucho esfuerzo y exponiendo su integridad física y salud, intentan desaguar sus calles y desazolvar la laguna y los resumideros naturales por donde debe salir el agua.

Para que los campesinos regresen con bien a sus casas, los pobladores recurrieron a una de sus principales tradiciones, llevarle una ofrenda al Diablo, la cual incluye varios litros de mezcal, con el cual pretenden “dormirlo” y aprovechas ese tiempo para trabajar en la laguna.

“Pues es un mole verde, mole verde con tamales, el mole verde se compone con epazote, chile verde y semilla, que es el pipian y los tamalitos blancos de manteca. Estos manjares son para “El mero Amigo’, nosotros que lo conocemos así, pero pues tiene otro nombre.
“Es cuestión de dormirlo un buen rato para que deje trabajar a los campesinos que están allá trabajando, porque hay varios que están trabajando allá para que nos ayude a regresar a nuestra casa también”, expresó Doña María Alicia Pacheco, una de las personas damnificadas en Tixtla.

Ella, como miles de habitantes, reclaman la nula atención de la Gobernadora Evelyn Salgado.

“Son 14 días ya bajo el agua, los hogares están bien llenos y queremos regresar a casa y que él (El Diablo) nos ayude a sacar un poco de agua para poder regresar.
“Hasta ahorita no hemos recibido lo que es nada (del Gobierno de Guerrero) y pues no sabemos si nos vayan a mandar algo después para ver lo de las casas porque hasta ahorita nadie se ha acercado hacia nosotros. Ahorita está sacando el agua el campesino”, agregó.

Mientras esperan la ayuda, los pobladores de Tixtla comienzan a reportar enfermedades en la piel, como consecuencia de tener que marinar en el agua estacada y contaminada.

Con información e imágenes de Héctor Raúl González

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