Fue el 5 de marzo pasado cuando el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco realizó un hallazgo impactante en el Rancho Izaguirre, ubicado en Teuchitlán, Jalisco: varios hornos clandestinos y restos humanos calcinados. Hoy sobre el caso Teuchitlán confirman que hubo omisiones y esto se sabe al respecto.
Aparentemente, el sitio fue utilizado por el crimen organizado para reclutar y asesinar a personas. Este hallazgo macabro es especialmente polémico porque el rancho había sido asegurado por la Guardia Nacional en septiembre de 2024, pero no se detectaron los restos humanos hasta unos días que los buscadores realizaron su propia búsqueda.
En este sentido, se subrayan las omisiones de la Fiscalía General de la República (FGR), activistas y defensores de derechos humanos cuestionan por qué no se inició una investigación y atracción del caso a pesar de los elementos que apuntaban a delitos de la competencia del órgano.
En este sentido, el fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, ha admitido que la FGR no actuó con la celeridad necesaria en el caso del rancho de Teuchitlán, Jalisco. Asumió, además, que la FGR no asumió el caso de inmediato, lo que justifica las críticas de organismos y sociedad en general.
Ahora, la Fiscalía General de la República ha asumido la investigación, buscando identificar a las víctimas y responsabilizar a los culpables. Sin embargo, el órgano ha admitido que el proceso de identificación puede tardar años.